Freud dijo:
“Los perros quieren a sus amigos y muerden a sus enemigos,
muy al contrario que las personas,
que son incapaces de sentir amor puro
y siempre tienen que mezclar amor y odio en sus relaciones”…
¿QUÉ ES LA ZOOTERAPIA?

La Zooterapia (Terapia Asistida con Animales - TACA) es un abordaje diferente a nivel terapéutico, basado en la interacción entre animales y seres humanos. Esta interacción ayuda al proceso de rehabilitación y mejora la calidad de vida de la persona. Además de ser el medio por el cual el terapeuta recibirá la información necesaria acerca del paciente para poder abordar la terapia y saber qué herramientas y programas de actividades implementará en cada ocasión (dependiendo de la patología, personalidad y necesidad del paciente). Se trata de lograr que el animal sea el nexo entre el paciente y su terapeuta.
Los animales son una herramienta canalizadora y catalizadora en un tratamiento.
Especialmente se trabaja con niños, ancianos y enfermos (detallaremos más adelante).
Se basa en el contacto físico sin temor a los animales y el medio ambiente. Por medio de estimulaciones a través del simple contacto con el animal, ya sean caricias, juegos, comunicación con el perro (puede ser hablando o no), cuidado del mismo (dándole de comer, beber), etc. Está comprobado científicamente que el acariciar a un animal produce efectos relajantes, disminuye la frecuencia cardiaca, la frecuencia respiratoria y la tensión arterial, entre otras cosas. Las actividades que componen la Zooterapia van a depender de la problemática de cada paciente en particular. Se basan mayormente en el juego y se complementan con caminatas al lado del perro. Serán más de carácter activo o pasivo de acuerdo al caso.

Este tipo de terapia no es convencional, (como lo son la conductista, gestáltica, freudiana, estructuralista, etc.)
No se trabaja con un diálogo entre terapeuta y paciente necesariamente, se centra en la expresión, comunicación y lenguaje a través del cuerpo, en el cual están implicadas las emociones. Éstas son curativas, como la alegría, la liberación de endorfinas, el asombro, el afecto, la risa, la entrega, la plenitud, la calma, el bienestar. La paz que provoca estar en pleno contacto con la naturaleza, el sol, el oxígeno puro, la brisa en la cara, la suavidad del pasto, permite acercarnos y conectarnos con la naturaleza y nuestras raíces.
Una emoción muy curativa y positiva que se experimenta al estar en contacto con los animales es la BIOPHILIA, se traduce como el “amor a la vida”, como sentirse parte integral de la misma. Si bien esta terapia se recomienda desarrollarla al aire libre, no es posible en todos los casos, también se realiza en lugares cerrados, como ser Hospitales, Escuelas Especiales, Hogares Particulares, Cárceles, Asilos, Geriátricos, Instituciones Psiquiátricas, entre otros.

Hay diversas especialidades en Zooterapia, se pueden utilizar:
- Perros
- Delfines
- Caballos
- Gatos
- Animales de granja (aves de corral, ovejas, cerdos, patos, etc.)
- Pájaros
- Peces
- Tortugas
Los cuatro primeros son los más utilizados.
Los resultados obtenidos hasta el momento son más que alentadores, los progresos se manifiestan rápidamente. Se pueden observar en pocas sesiones cambios que no logran los médicos en tratamientos prolongados (1 ó 2 años en algunos casos).
BENEFICIOS TERAPEÚTICOS Y CUALIDADES DEL ANIMAL

En los perros no existe esta ambivalencia afectiva (amor-odio), cuando demuestra afecto es para siempre, sin importar lo que suceda.
Un estudio realizado en el Brooklin Collage de Nueva York, demuestra que al convivir con animales se recurre menos a los médicos y se previenen ataques cardíacos.
Esta terapia no pretende ser el único tratamiento, de hecho se presenta como un excelente complemento de los tratamientos médicos o psicológicos tradicionales.
Con los animales se tranquiliza el inconsciente y no se pone en contra del sistema intelectual. La neurosis se produce por la confrontación entre el sistema emocional y el intelectual. Existen deseos e impulsos que entran en conflicto con la racionalidad, entonces aparecen sentimientos de culpa, depresiones, ansiedad e incluso dolencias graves. Los animales nos enseñan a aceptar las cosas de una manera simple, sin necesidad de cuestionarnos todo. Cuando vemos la vida con sencillez somos más felices, podemos fluir, los animales fluyen con la vida y no se complican su existencia como lo hacemos los seres humanos. Esto se puede aprender de ellos, más allá que tengamos otras responsabilidades y obligaciones que ellos no poseen.
Los efectos terapéuticos que los animales pueden causar son realmente asombrosos.

Las mascotas se han convertido en eficientes coterapeutas, capaces de ayudar a los enfermos convalecientes por el mero hecho de estar presentes. Tienen el poder de sacarles una sonrisa a los deprimidos, calmar a los violentos, fortalecer a los enfermos, aplacar angustias y sentimientos de soledad, entre otras cosas. Nos demuestran afecto simplemente por existir, por ser quienes somos, sin hacer juicios de valor. No les preocupa nuestra edad, nuestro color de piel, si tenemos habilidades, si somos gordos ó flacos, petizos ó altos, si nos falta un brazo ó una pierna, si estamos de mal humor ó gritamos, si vestimos mal o si no poseemos de suficiente dinero. Ellos nos aceptan y aman tan cual somos, son capaces de escucharnos durante horas, sin discriminación alguna. El animal ideal para trabajar es el “perro” debido a sus características: su facilidad para aprender, predisposición a la obediencia, su sensibilidad, percepción, fidelidad, honestidad, incondicionalidad, entusiasmo en el juego y por el cariño que brindan constantemente. De ellos aprendemos todos éstos valores, así como también una diversa cantidad de sentimientos, siendo la más fuerte “el amor incondicional”.
Jamás una persona se sentirá frustrada en la relación con un perro de terapia.
La mayoría de los niños se identifican con los animales. Es más fácil enseñar a un niño a sentir empatía por un animal que por un ser humano. Pueden identificar mejor los sentimientos de un animal a través del lenguaje corporal que el de una persona.
Cuando un niño temeroso persigue a un animal y luego lo consuela, diciéndole: “no pasa nada”, está trabajando su propio miedo inconsciente, y cuando el animal se tranquiliza el niño aprende que no tiene porqué tener tanto miedo.
Con los niños autistas se logran grandes cambios en pocas sesiones, si bien esta patología no tiene cura, mejoran la interacción social.
Con respecto a los ancianos se comprobó que la compañía de los perros los anima y revitaliza. Ellos adoptan un sentido de responsabilidad frente al animal. El hecho de tener que bañarlos, cuidarlos, alimentarlos, jugar y pasearlos, implica un ejercicio extra, mejorando su estado físico. Al verse forzados en salir a la calle, beneficiarán la socialización y la comunicación a través de las relaciones que se producen por medio del paseo. Los ancianos hospedados en Geriátricos con las visitas de los perros, cambian su carácter, se vuelven más afectuosos, alegres, participativos y recobran energías con más ganas de vivir.
Con los enfermos se ha constatado que a través de las visitas de los perros, ya sea en hospitales, domicilios particulares, geriátricos, los pacientes demuestran grandes mejorías y se acelera el proceso de recuperación. El enfermo se distrae de su dolor a través del entretenimiento, centra su atención en la mascota que lo vino a ver. Se aplaca la angustia, el aburrimiento, la dejadez propia de todo enfermo y se vuelven más activos y receptivos.
Esto también ocurre con los enfermos de Sida, disminuyen los efectos psicológicos nocivos provocados por la misma enfermedad y los sentimientos de aislamiento por parte de la sociedad. El perro les ofrece su compañía, contención, amor, no son rechazados ni discriminados, sino por el contrario, son valorados, respetados y principalmente apreciados.
Algunas de las cualidades de los perros:

Los perros huelen lo que los humanos no podemos ver…
Mediante sus sentidos tienen la capacidad de detectar cambios bio-químicos en el organismo de las personas, perciben la energía, los olores y el tono de voz que transmitimos, pudiendo identificar desde emociones hasta enfermedades.
A nivel olfativo el hombre emite feromonas captables por los perros. Pueden identificar: la edad, sexo, predisposición amorosa, temor, valentía, pugna, etc.
Los humanos tienen 5 millones de células etimoidales (olfativas), en cambio los perros poseen alrededor de 200 millones (varía según la raza).
Si los humanos piensan, los perros sienten.
Se documentan casos en que son capaces de detectar hasta media hora antes:
- UN ATAQUE DE EPILEPSIA
- UN ATAQUE CARDÍACO
- BAJA O SUBA DE LA PRESIÓN ARTERIAL
- DESCENSO O ASCENSO EN LOS NIVELES DE GLUCOSA

Del mismo modo, otros perros detectan CÁNCER, MELANOMAS, ya que estas enfermedades emanan un aroma que les agrada. Por este motivo, son utilizados especialmente en Hospitales.
La manera de comunicar que algo extraño tiene el paciente, es a través de un ladrido particular en cada perro.
Beneficios de la Terapia Asistida con Animales:


…”El hombre tiene un gran poder del habla, pero la mayor parte de lo que dice es vano y engañoso. Los animales apenas pueden hablar, pero lo poco que dicen es útil y veraz; y es mejor una cosa pequeña y cierta que una gran falsedad.”…
Leonardo Da Vinci – Año 1500