Samanta Pistocchi - Maricel Lasetz - Seres de Luz - Zooterapia - Música y Pintura - Memoria Celular - Pedagogía Waldorf
ZOOTERAPIA

Freud dijo:
“Los  perros quieren a sus amigos y muerden a sus enemigos,
muy al contrario que las personas,
que son incapaces de sentir amor puro
y siempre tienen que mezclar amor y odio en sus relaciones”…

¿QUÉ ES LA ZOOTERAPIA? 


La Zooterapia (Terapia Asistida con Animales - TACA) es un abordaje diferente a nivel terapéutico, basado en la interacción entre animales y seres humanos. Esta interacción ayuda al proceso de rehabilitación y mejora la calidad de vida de la persona.    Además de ser el medio por el cual el terapeuta recibirá la información necesaria acerca del paciente para poder abordar la terapia y saber qué herramientas y programas de actividades  implementará en cada ocasión (dependiendo de la patología, personalidad y necesidad del paciente). Se trata de lograr que el animal sea el nexo entre el paciente y su terapeuta.
 Los animales son una herramienta canalizadora y catalizadora en un tratamiento.
 Especialmente se trabaja con niños, ancianos y enfermos (detallaremos más adelante).
 Se basa en el contacto físico sin temor a  los animales y el medio ambiente. Por medio de estimulaciones a través del simple contacto con el animal, ya sean caricias, juegos, comunicación con el perro (puede ser hablando o no), cuidado  del mismo (dándole  de comer, beber), etc. Está comprobado científicamente que el acariciar a un animal produce efectos relajantes, disminuye la frecuencia cardiaca, la frecuencia respiratoria y la tensión arterial, entre otras cosas. Las actividades que componen la Zooterapia van a depender de la problemática de cada paciente en particular. Se basan mayormente en el juego y se complementan con caminatas al lado del perro. Serán más de carácter activo o pasivo de acuerdo al caso.

 

 Este tipo de terapia no es convencional, (como lo son la conductista, gestáltica, freudiana, estructuralista, etc.)
 No se trabaja con un diálogo entre terapeuta y paciente necesariamente, se centra  en la expresión, comunicación y lenguaje  a través del cuerpo, en el cual están implicadas las emociones. Éstas son curativas, como la alegría, la liberación de endorfinas, el asombro, el afecto, la risa, la entrega, la plenitud, la calma, el bienestar. La paz  que provoca estar en pleno contacto con la naturaleza, el sol, el oxígeno puro, la brisa en la cara, la suavidad del pasto, permite acercarnos y conectarnos con la  naturaleza y nuestras raíces.
 Una emoción muy curativa y positiva que se experimenta al estar en contacto con los animales es la BIOPHILIA, se traduce como el “amor a la vida”, como sentirse parte integral de la misma. Si bien esta terapia se recomienda desarrollarla al aire libre, no es posible en todos los casos, también se realiza en lugares cerrados, como ser  Hospitales, Escuelas Especiales, Hogares Particulares, Cárceles, Asilos, Geriátricos, Instituciones Psiquiátricas, entre otros.

 

Hay diversas especialidades en Zooterapia, se pueden utilizar:
Perros
Delfines
Caballos
Gatos
- Animales de granja (aves de corral, ovejas, cerdos, patos, etc.)
- Pájaros
- Peces
- Tortugas
Los cuatro primeros son los más utilizados.
 
Los resultados obtenidos hasta el momento son más que alentadores, los progresos se manifiestan rápidamente. Se pueden observar en pocas sesiones cambios que no logran los médicos en tratamientos prolongados (1 ó 2 años en algunos casos).

BENEFICIOS TERAPEÚTICOS Y CUALIDADES DEL ANIMAL

 

 En los perros no existe esta ambivalencia afectiva (amor-odio), cuando demuestra afecto es para siempre, sin importar lo que suceda.
 Un estudio realizado en el Brooklin Collage de Nueva York, demuestra que al convivir con animales se recurre menos a los médicos y se previenen ataques cardíacos.
 Esta terapia no pretende ser el único tratamiento, de hecho se presenta como un excelente complemento de los tratamientos médicos o psicológicos tradicionales.

 Con los animales se tranquiliza el inconsciente y no se pone en contra del sistema intelectual. La neurosis se produce por la confrontación  entre el sistema emocional y el intelectual. Existen deseos e impulsos que entran en conflicto con la racionalidad, entonces aparecen sentimientos de culpa, depresiones, ansiedad e incluso dolencias graves. Los animales nos enseñan a aceptar  las cosas de una manera simple, sin necesidad de cuestionarnos todo. Cuando vemos la vida con  sencillez somos más felices, podemos fluir, los animales fluyen con la vida y no se complican su existencia como lo hacemos los seres humanos. Esto se puede aprender de ellos, más allá que tengamos otras responsabilidades y  obligaciones que ellos no poseen.
 Los efectos terapéuticos que los animales pueden causar son realmente asombrosos.

Las mascotas se han convertido en eficientes coterapeutas, capaces de ayudar a los enfermos convalecientes por el mero hecho de estar presentes.  Tienen el poder de sacarles una sonrisa a los deprimidos, calmar a los violentos, fortalecer a los enfermos, aplacar angustias y sentimientos de soledad, entre otras cosas. Nos demuestran afecto simplemente por existir, por ser quienes  somos, sin hacer juicios de valor. No les preocupa nuestra edad, nuestro color de piel, si tenemos habilidades, si somos gordos ó  flacos, petizos ó altos, si nos falta un brazo ó  una pierna, si estamos de mal humor ó  gritamos, si vestimos mal o si no poseemos de suficiente dinero. Ellos nos aceptan y aman tan cual somos, son capaces de escucharnos durante horas, sin discriminación alguna. El animal ideal para trabajar es el  “perro” debido a sus características: su facilidad para aprender, predisposición a la obediencia, su sensibilidad, percepción, fidelidad, honestidad, incondicionalidad, entusiasmo en el juego y por el cariño que brindan constantemente. De ellos aprendemos todos éstos valores, así como también una diversa cantidad de sentimientos, siendo la más fuerte “el amor  incondicional”.
 Jamás una persona se sentirá frustrada en la relación con un perro de terapia.

 

La mayoría de los niños  se identifican con los animales. Es más fácil enseñar a un niño a sentir empatía por un animal que por un ser humano. Pueden identificar mejor los  sentimientos de un animal a través del lenguaje corporal  que el de una persona.
 Cuando un niño temeroso persigue a un animal y luego lo consuela, diciéndole: “no pasa nada”, está trabajando su propio miedo inconsciente, y cuando el animal se tranquiliza el niño aprende que no tiene porqué tener tanto miedo.
Con los niños autistas se logran grandes cambios en pocas sesiones, si bien  esta patología no tiene cura, mejoran la interacción social.


Con respecto a los ancianos se comprobó que la compañía de los perros los anima y revitaliza. Ellos adoptan un sentido de responsabilidad frente al animal. El hecho de tener que  bañarlos, cuidarlos, alimentarlos,  jugar y pasearlos,  implica un ejercicio extra, mejorando su estado físico. Al verse forzados en salir a la calle, beneficiarán la socialización  y la comunicación a través de las relaciones que se producen por medio del paseo. Los ancianos hospedados en Geriátricos con las visitas de los perros, cambian su carácter, se vuelven más afectuosos, alegres, participativos y recobran energías con más ganas de vivir.


Con los enfermos  se ha constatado que a través de las visitas de los perros, ya sea en hospitales, domicilios particulares, geriátricos, los pacientes demuestran grandes mejorías y se acelera el proceso de recuperación. El enfermo se distrae de su dolor a través del entretenimiento, centra su atención en la mascota que lo vino a ver. Se aplaca la angustia, el aburrimiento,  la dejadez propia de todo enfermo y se vuelven más activos y receptivos.


Esto también ocurre con los enfermos de Sida, disminuyen los efectos psicológicos nocivos provocados por la misma enfermedad y los sentimientos de aislamiento por parte de la sociedad. El perro les ofrece su compañía, contención, amor, no son  rechazados ni discriminados, sino por el contrario, son valorados, respetados y principalmente apreciados.


Algunas de las cualidades de los perros:



Los perros huelen lo que los humanos no podemos ver…
 Mediante sus sentidos tienen la capacidad de detectar cambios bio-químicos en el organismo de las personas,  perciben la energía, los olores y el tono de voz que transmitimos,  pudiendo identificar desde emociones hasta enfermedades.
 A nivel olfativo el hombre emite feromonas captables por los perros. Pueden identificar: la edad, sexo, predisposición amorosa, temor, valentía, pugna, etc.
 Los humanos tienen 5 millones de células etimoidales (olfativas), en cambio los perros  poseen alrededor de 200 millones (varía según la raza).
 Si los humanos piensan, los perros sienten.

  Se documentan casos en que son capaces de detectar hasta media hora antes: 
- UN ATAQUE DE EPILEPSIA
- UN ATAQUE CARDÍACO
- BAJA O SUBA DE LA PRESIÓN ARTERIAL
- DESCENSO O ASCENSO  EN LOS NIVELES DE GLUCOSA

 
 Del mismo modo, otros perros detectan CÁNCER, MELANOMAS, ya que estas enfermedades emanan un aroma que les agrada. Por este motivo, son utilizados  especialmente en Hospitales.
 La manera de comunicar que algo extraño tiene el paciente, es a través de un ladrido particular en cada perro.


Beneficios de la Terapia Asistida con Animales:

 

  • FÍSICOS: disminución de la presión arterial, mejora la salud cardiovascular,  las destrezas motoras, hay mayor dominio corporal, hay mayor estimulación física y mental, aumento de las habilidades con una silla de ruedas.
  • PSÍQUICOS O MENTALES: incremento de la autoestima, de la aceptación, aumenta la atención, se reduce la ansiedad, el sentimiento de soledad y el estrés, facilita la relajación.
  • SOCIALES: mejora la socialización,  el estado de ánimo, hay mayor interacción con el mundo exterior, aumenta la conciencia sobre el otro.
  • EDUCATIVOS: mejora la comunicación verbal y no verbal, incrementa  la capacidad de memoria, aumenta la concentración, el sentido de responsabilidad, aporta conocimientos de conceptos tales como: color, forma, tamaño, peso.
  • EMOTIVOS: aumenta el deseo de involucrarse en una actividad de grupo,  desarrolla la interacción entre individuos, incrementa el deseo de ejercitarse y el sentimiento de utilidad,  mejora la expresión  y control de los sentimientos.
  • ENTRETENIMIENTO: el animal  es una distracción positiva para las personas, se observan sus reacciones, sus movimientos, su naturaleza. Asimismo el entretenimiento se produce con diferentes juegos que el animal propone e insita al otro a interactuar.
    Además el perro genera el sentimiento de dependencia, necesita de  protección, cuidado, atención, caricias.

…”El hombre tiene un gran poder del habla, pero la mayor parte de lo que dice es vano y engañoso. Los animales apenas pueden hablar, pero lo poco que dicen es útil y veraz; y es mejor una cosa pequeña y cierta que una gran falsedad.”…
Leonardo Da Vinci – Año  1500



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