Caminos al Ser, un portal hacia la realización del Ser y la Paz Mundial

Síguenos en FacebookyTwitter
 
Home Cursos a Distancia Talleres, Viajes, Eventos Directorio Profesionales Publicidad en el Portal Quienes Somos Contáctenos
Alimentación Consciente
Portal para el Despertar de la Conciencia



Donar a CaminosalSer.com
Frase del día
"Hay tanto de bueno en el peor y tanto de malo en el mejor que es absurdo condenar a nadie". Proverbio hindú
Búsqueda de Profesionales y Facilitadores
Profesión:
País:
Provincia/Ciudad:
Alcalinidad, la llave de la salud

Limón

Muchos desconocen el significado de alcalinidad, como concepto opuesto a acidez. Incluso este término se interpreta en forma muy limitada, asociado sobre todo al clásico ardor estomacal o a los reflujos ácidos. Sin embargo, no es exagerado afirmar que la adecuada comprensión -y la posterior corrección- de la acidificación orgánica, serviría para resolver la mayor parte de los grandes problemas que afligen a la salud pública. Estos conceptos han sido científicamente demostrados por grandes investigadores de nuestro siglo y utilizados desde tiempos remotos en la medicina oriental. Este texto intenta explicar la problemática, procurando la imprescindible toma de conciencia y la propuesta de sencillas correcciones caseras, al alcance de todos.

Para comenzar, conviene explicar lo que significa acidez y alcalinidad. Estos dos términos responden a la forma de clasificar la reacción de cualquier elemento, sobre todo en medios líquidos. El grado de acidez o alcalinidad se mide a través de una escala de pH (potencial de hidrógeno), que va de 0 (extremo ácido) a 14 (extremo alcalino), ubicándose en el centro (7) el valor neutro. O sea que entre 0 y 7 tenemos valores de acidez y de 7 a 14, de alcalinidad. Esto no quiere decir que lo ácido sea “malo” y lo alcalino “bueno”, dado que ambos se necesitan y se complementan en las reacciones químicas. Por ello se habla de equilibrio o balance. En medicina oriental, lo ácido se clasifica como yin y lo alcalino como yang, siendo deseable la tendencia al equilibrio entre los extremos.

Dado que la química corporal genera infinidad de reacciones y exigencias específicas, intentaremos comprender aquí como funciona el mecanismo base del equilibrio ácido-alcalino a nivel celular. Los trillones de células que componen nuestro organismo, necesitan alimentarse, eliminar residuos y renovarse constantemente. A fin de satisfacer esta exigencia vital, la sangre cumple dos funciones vitales para el correcto funcionamiento celular: llevar nutrientes (sobre todo oxígeno) y retirar los residuos tóxicos que genera la transformación (metabolismo) de dichos nutrientes. A nivel celular se produce una especie de combustión interna, que libera calor corporal. Los residuos que se originan en este proceso de combustión, son de naturaleza ácida y deben ser evacuados del organismo mediante la sangre, a través de las vías naturales de eliminación (hígado, riñones, pulmones, piel).

Para cumplir eficazmente dicha tarea, y por otra cantidad de razones orgánicas, el plasma sanguíneo debe mantener a ultranza un ligero nivel de alcalinidad. El pH de la sangre puede oscilar en un estrecho margen: entre 7,35 y 7,45 (“arriba de siete”, significado de una popular marca de gaseosas que muchos asocian, erróneamente como veremos luego, con la salud). Al transgredir estos límites, la sangre pierde capacidad de almacenar oxígeno en los glóbulos rojos y también pierde eficiencia en la tarea de eliminación de los residuos celulares. En pocas palabras, la sangre no nutre y no limpia las células, génesis profunda de cualquier enfermedad. Para dar una idea del estrecho margen de maniobra del pH sanguíneo, digamos que al descender de 7 se produce el coma diabético y la muerte.

Cuando se incrementa el nivel de acidez sanguínea, varios mecanismos buscan reestablecer este vital equilibrio. En todos los casos se requiere la suficiente presencia de bases (álcalis) que neutralicen los ácidos. O sea que un eficiente metabolismo celular exige un constante flujo de sustancias alcalinas, con el fin de poder neutralizar los ácidos provenientes del alimento y del metabolismo celular.

En primera instancia, y como mecanismo más simple, la sangre debe obtener suficientes bases de los alimentos. En caso de carencia (tanto por exceso de ácidos circulantes como por deficiencia nutricional de bases), la sangre echa mano a dos mecanismos de emergencia para preservar su equilibrio. Uno consiste en derivar ácidos, depositándolos en los tejidos a la espera de un mayor aporte alcalino. Esto genera reuma, problemas circulatorios, afecciones de piel, etc. El otro mecanismo es recurrir a su reserva alcalina: las bases minerales (calcio, magnesio, potasio) depositadas en huesos, dientes, articulaciones, uñas y cabellos. De este modo, la sangre se convierte en un "saqueador" de la estructura orgánica, con el único objetivo de restablecer el vital equilibrio ácido-básico que permite sostener el correcto funcionamiento orgánico.

Esta lógica funcional es la homeostasis orgánica, que significa “mantener la vida generando el menor daño posible”. Para el organismo, una menor densidad ósea no significa peligro para la vida, pero sí un pH ácido en la sangre. Así funciona el mecanismo de la descalcificación y la desmineralización. Los huesos ceden calcio en forma de sales alcalinas, se hacen frágiles y hay osteoporosis; las piezas dentales se fisuran con facilidad y surgen caries; las uñas muestran manchas blancas y se toman quebradizas; las articulaciones degeneran y hay artrosis; el cabello se debilita y se cae; se advierten lesiones en las mucosas, piel seca, anemia, debilidad, problemas digestivos, afecciones de vías respiratorias, infecciones, sensación de frío, etc.

Normalmente no se asocian estos síntomas con la acidez. Un ejemplo es la osteoporosis, clásica enfermedad de acidificación. Sin embargo se la combate inadecuadamente con alimentos (por ejemplo con lácteos) que, por su aporte ácido, agravan el problema. Otro ejemplo es la anemia, cuadro que consiste en la baja capacidad de los glóbulos rojos para suministrar el oxígeno adecuado a los tejidos del cuerpo. Como vimos, esto es consecuencia de la acidificación sanguínea. El sentido común nos indica que frente a osteoporosis y anemia, lo correcto es atacar la causa profunda del problema: alcalinizar el organismo para neutralizar su acidez.

De lo visto, podemos concluir que para permitir el normal trabajo de la sangre y las células, debemos ser cuidadosos en el aporte que realizamos a nuestro cuerpo a través de los alimentos que ingerimos. Por un lado tratando de evitar alimentos (y situaciones, según veremos más adelante) acidificantes, y por otro incrementando la provisión de bases a través de una mayor ingesta de alimentos alcalinizantes. Todo esto complementado por un buen aporte de oxígeno, a través del necesario movimiento, y un correcto funcionamiento de los órganos depurativos encargados de eliminar los ácidos.

La orina como indicador

Dado que los ácidos en exceso son eliminados a través de los riñones y la orina, tenemos allí un modo simple y preciso de verificar que está sucediendo en nuestro organismo. Este método de verificación fue descubierto por el científico húngaro Erik Rucka y desarrollado por la Dra. Catherine Kousmine, investigadora suiza, creadora de un sistema terapéutico basado en la alimentación natural. "Una persona sana y bien equilibrada, que recibe suficiente cantidad de sustancias alcalinas en su alimentación -nos dice la Dra. Kousmine en el libro “Salve su cuerpo!”- tendrá en la segunda orina de la mañana un pH ligeramente alcalino, idéntico al de la sangre. La primera orina no sirve para el control por ser naturalmente ácida, ya que el reposo nocturno sirve para que los riñones eliminen los productos ácidos de desecho". El sistema para verificar este valor es sencillo y se basa en el simple uso de tiras de papel reactivo. Al contacto con unas gotas de orina, el color del papel nos brinda de inmediato el valor.

"Si el control de la segunda orina del día nos da valores próximos a 5 y no ha habido esfuerzo físico de por medio (el ácido láctico también se elimina por la orina), quiere decir que el cuerpo está sufriendo una acumulación anormal de sustancias ácidas o carencia de bases (calcio, magnesio, sodio). Aquí pueden aparecer manifestaciones tan variadas como palidez, dolor de cabeza, dolores reumáticos, neuralgias; todos síntomas que desaparecen en breve tiempo y sin uso de analgésicos, con el simple aporte de sustancias alcalinas (citratos o bicarbonatos). La permanencia en valores cercanos a pH 5 está también relacionada con una constante sensación de cansancio injustificado o la aparición de momentos de debilidad improvisa, en los cuales uno se siente completamente vacío. Por cierto nuestra vida moderna es muy sedentaria, tiene poca oxigenación y esta basada en una alimentación muy pobre en bases. Por ello es muy fácil sufrir malestares debido a la acumulación de sustancias ácidas. Si hemos pasado un período de excesiva tensión o hemos estado enfermos, el organismo acumula una gran cantidad de sustancias ácidas y para eliminarlas lleva tiempo. A mí me ha sucedido que luego de un período de excesivo trabajo me ha llevado más de un año hacer retornar la orina al valor normal. El control del pH urinario y su normalización, debe formar parte integrante del plan terapéutico de todo tipo de enfermedad crónica".

Además de saber que sucede con nuestra alimentación, este sistema permite monitorear otros aspectos importantes de nuestro equilibrio corpóreo. "Me ha sucedido -dice la Dra. Kousmine- que luego de cinco horas de intenso trabajo en un ambiente poco aireado, el pH era cercano a 5. Pero luego de un paseo de una hora en un parque arbolado, el pH volvía a su valor normal, siendo que estaba ayunando y por tanto no aportaba bases a través del alimento. El resultado fue una sensación de mayor bienestar. Esto significa que una mejor oxigenación permite quemar los ácidos orgánicos, convirtiéndolos en anhídrido carbónico, eliminado luego por los pulmones". Estos conceptos demuestran la incidencia de factores externos a la alimentación (estrés, campos electromagnéticos, contaminación ambiental, sedentarismo, etc.) como causa suplementaria de acidificación orgánica. También pone en evidencia la importancia de la actividad física, no solo para quemar grasas, sino como eficaz complemento de una alimentación alcalinizante.

Visiones pioneras

Según los estudios del Dr. Ragnar Berg -médico sueco fallecido en 1956, pionero en la investigación de la alimentación alcalinizante- un 85% de nuestra dieta debe estar compuesta de elementos ricos en bases (de los cuales una parte debe estar en estado crudo) y sólo un 15% debería estar reservado a los alimentos acidificantes. Si bien Berg combatía los procesos de acidificación con preparados de sales alcalinas y citratos, sostenía que la mejor terapia era la de jugos frescos de frutas y verduras.

Este hecho resulta fácilmente comprobable cuando realizamos un día de ayuno bebiendo solamente jugos de frutas. Al día siguiente sentimos una sensación de alivio general en todo el organismo, ya que estamos permitiendo el proceso de purificación de los residuos ácidos, gracias al aporte exclusivo de bases.

El Dr. Berg determinó que las verduras silvestres poseen mayor cantidad de sales alcalinas que las de cultivo. Esto ha sido confirmado por estudios franceses y alemanes, que demuestran una disminución de estos valores (y de otros nutrientes importantes), inversamente proporcional al aumento del uso de abonos químicos. Ello se debe a la disminución de minerales alcalinos y a la presencia de residuos ácidos. También se ha probado experimentalmente que la fruta madurada artificialmente (en cámara) deja de comportarse como alcalinizante en el organismo. Son comprobaciones científicas de la involución cualitativa de la producción industrializada de nuestros alimentos.

William Howard Hay, creador de la dieta Hay que se popularizó en los años 30, sugería una proporción en volumen del 20% en alimentos acidificantes y 80% en alcalinizantes. Arnold Ehret, propulsor de la dieta cruda, sugería eliminar todos los alimentos acidificantes. Paavo Airola, naturópata europeo, sostenía que necesitamos ambos tipos de alimentos, en sintonía con el concepto de balance yin-yang de los orientales.

En nuestro ámbito, el médico rosarino Samuel Sack hizo un aporte interesante al tema del equilibrio ácido-básico, desarrollando una técnica de remojo de alimentos ácidos en soluciones alcalinas (caldo de repollo blanco o agua bicarbonatada). Su sistema se basa en las propiedades alcalinizantes y neutralizantes de ácidos del repollo blanco. Estas virtudes se encuentran mayormente en el repollo crudo y en el agua de su cocción. El remojo de los alimentos en caldo de repollo no altera su calidad ni su sabor, sino por el contrario, facilita su asimilación y transformación en el organismo, influyendo positivamente en el equilibrio ácido-básico. Al hervir, el repollo libera álcalis que pasan al agua y el proceso de neutralización de los alimentos sumergidos en ella se realiza en forma directa.

Este sistema resulta muy útil para personas que realizan una transición de una dieta "normal"a una dieta alcalinizante. A través del repollo (o el agua bicarbonatada) puede neutralizarse gran parte de la componente ácida de quesos, manteca, legumbres, aceites y huevos. Sack sugería usar agua de repollo (o introducir una hojita de repollo) en la preparación de salsas, cocción de pastas, huevos, legumbres y verduras (sobre todo acelga, espinaca y remolacha), así como en el remojo de legumbres, frutas secas y carnes (ver recuadro). También el Dr. Sack recomendaba agregar apenas una hojita de repollo crudo a las ensaladas (en exceso produce gases), desaconsejando en cambio el consumo del repollo hervido.

Alimentos alcalinizantes

Alimentos alcalinizantes y acidificantes

Veamos que se entiende por alimentos acidificantes y alcalinizantes. Nuestros nutrientes (como todos los elementos de la naturaleza) tienen distintos grados de acidez o alcalinidad. El agua destilada es neutra y tiene un pH 7. Básicamente todas las frutas y verduras resultan alcalinizantes. Si bien la fruta tiene un pH bajo (o sea que resulta ácida), debemos evitar una generalizada confusión: no es lo mismo la reacción química de un alimento fuera que dentro del organismo. Cuando el alimento se metaboliza, puede generar una reacción totalmente distinta a su característica original. Es el caso del limón o de la miel. Ambos tienen pH ácido, pero una vez dentro del organismo provocan una reacción alcalina. Distinto es el caso de las células animales. Tanto la desintegración de nuestras propias células como la metabolización de productos de origen animal, dejan siempre un residuo tóxico y ácido que debe ser neutralizado por la sangre.

Así vemos la diferencia básica entre un alimento de reacción ácida (que obliga a robar bases del organismo para ser neutralizado) y un alimento de reacción alcalina (que aporta bases para neutralizar excesos de acidez provocados por otros alimentos o por los propios desechos orgánicos del cuerpo). A fin de servir como referencia didáctica, veamos la tabla que expresa en grados de acidez o alcalinidad, la reacción metabólica de ciertos alimentos en el organismo humano. Esta información es muy interesante a título orientativo, pues nos permite comprender cómo funcionan ciertos alimentos en nuestro cuerpo.

ALIMENTOS DE REACCIÓN METABÓLICA ALCALINA

ALIMENTOS DE REACCIÓN METABÓLICA ÁCIDA

Pasa de uva

23,7

Panceta de cerdo

28,6

Porotos blancos

18,0

Pollo hervido

20,7

Almendras

12,0

Pavo asado

19,5

Dátiles

11,0

Carne de novillo

13,5

Remolachas

10,9

Maní

11,6

Zanahorias

10,8

Clara de huevo de gallina

11,1

Apio

8,4

Salmón fresco

11,0

Melón

7,5

Caballa fresca

9,3

Damascos

6,8

Galletitas crackers integrales

8,5

Pomelos

6,4

Nueces

8,4

Repollo

6,0

Pan de harina de trigo integral

7,3

Tomate

5,6

Queso de vaca

5,5

Limón

5,5

Ricota de vaca

4,5

Manzana

3,7

Manteca de maní

4,4

Zapallo

2,8

Pan de harina de trigo refinado

2,7

Nabo

2,7

Arroz blanco hervido

2,6

Uva fresca

2,7

Fideos refinados hervidos

2,1

Valores que indican grado de alcalinidad y acidez. Tabla elaborada por Bridges y modificada por Cooper, Barber y Mitchell

También los minerales juegan un rol importante en el comportamiento acidificante o alcalinizante de los alimentos y ello nos permite hacer una elección más consciente. Por lo general resultan acidificantes aquellos alimentos que poseen un alto contenido de azufre, fósforo y cloro. En cambio son alcalinizantes aquellos que contienen buena dosis de calcio, magnesio, sodio y potasio.

En general los cereales generan desechos ácidos al ser metabolizados: ácido sulfúrico, fosfórico y clorhídrico. Esto resulta más marcado en el trigo y el maíz (los indígenas americanos remojaban el maíz en agua de cal). El mayor contenido en minerales alcalinos hace que otros cereales resulten más alcalinizantes: mijo, cebada, quinoa, trigo sarraceno. El arroz integral es considerado como neutro en la dietética oriental. Por su parte las legumbres y las semillas son ligeramente acidificantes por su contenido proteico, aunque no todos por igual, con excepciones como las almendras y los porotos blancos, aduki y negros. Los lácteos son elementos acidificantes, aunque la leche fresca sin pasteurizar sea ligeramente alcalina. La pasteurización acidifica la leche y por tanto a todos sus derivados.

Mientras la dietología clásica y la ciencia de la alimentación no dan importancia o ignoran totalmente esta distinción, en una Nutrición Consciente es muy importante conocer la reacción de los alimentos. Además es importante manejar otros aspectos que tienen que ver con la preparación misma de las comidas. Por ejemplo: se ha demostrado que un 40-60% de los elementos minerales y un 95% de las vitaminas y bases se pierden en el agua de cocción de las verduras. Resulta entonces que el alto contenido de bases que poseen las verduras -y que resulta tan útil para el equilibrio sanguíneo- se desvaloriza. Incluso las verduras llegan a presentar naturaleza ácida cuando se tira el agua de cocción (clásico ejemplo de acelga o espinacas).

De allí la importancia del sistema oriental de cocer las verduras al vapor en cestas de acero o bambú, o sea sin que estén en contacto directo con el agua. También comprendemos el alto valor terapéutico de los caldos, que conservan todo el contenido alcalino de las verduras y que resultan tan equilibrantes en, enfermos y convalecientes.

Lamentablemente la acidosis (disminución de la reserva alcalina en la sangre) se está convirtiendo en una enfermedad social que provoca grandes problemas y que generalmente no se diagnostica. Sin embargo nadie se preocupa por advertir sobre el problema. Por el contrario, el bombardeo publicitario incita al consumo masivo de productos industriales, que resultan altamente acidificantes. Dejemos de lado (por lo obvio) carnes y hamburguesas, que muchas personas logran disminuir o evitar. Gaseosas basadas en azúcares refinados y compuestos acidulantes; bebidas alcohólicas, alimentos elaborados con cereales, grasas y azúcares refinados; lácteos industrializados y especialmente quesos; aditivos alimentarios, conservantes… forman un explosivo cocktail que se ingiere los 365 días del año, varias veces por día y en grandes cantidades.

Ácidos buenos y malos

Claro que no todos los ácidos son malos. En nuestros alimentos hay ácidos beneficiosos y otros perjudiciales. Entre los beneficiosos podemos citar a los frutales. El caso de los ácidos: cítrico, málico, tartárico, fumárico, etc. Estos ácidos orgánicos débiles, una vez metabolizados en el organismo se combinan con minerales (sodio, calcio, potasio) y dan lugar a sales minerales, carbonatos y citratos (elementos que tienen la capacidad de fluidificar y alcalinizar la sangre) o bien se oxidan en la sangre y son eliminados del organismo como anhídrido carbónico, activando a ventilación pulmonar. He aquí la explicación del efecto del limón, cuyo jugo ácido es utilizado para la hiperacidez de estómago.

En cambio otros ácidos -como el oxálico, el benzoico, el tánico- pueden no ser tan buenos para el organismo. El oxálico (presente en acelgas, espinacas, cacao y remolacha), además de su acción acidificante, disminuye la absorción de calcio y daña los riñones. El ácido benzoico (presente en las ciruelas) está contraindicado en gota y reumatismo. El ácido tánico (café, té negro, vino tinto, fruta verde o poco madura) está acusado de precipitar la pepsina clorhídrica y bloquear o limitar la digestión de las proteínas. Esto no quiere decir que debamos rechazar las verduras citadas (sobre todo la alcalinizante remolacha), pero sí moderar el uso si se es propenso a la problemática citada.

Definitivamente nefastas para el organismo resultan las bebidas gaseosas, hoy omnipresentes en la cotidianeidad alimentaria. Los azúcares de por sí generan ácidos en su proceso metabólico (ácido acético). A ello se agregan los aditivos acidulantes (ácido fosfórico) y el ácido carbónico, generándose un cocktail dañino, que se potencia con los grandes volúmenes de consumo diario.

Párrafo aparte para los ácidos presentes en carnes, embutidos y lácteos (úrico, láctico, butírico, nítrico, sulfúrico). Como decíamos al principio, toda desintegración de células animales -de nuestro propio cuerpo o de alimentos animales- deja un residuo tóxico y ácido. Estos residuos, además de consumir bases para poder ser neutralizados en la sangre, deben ser luego eliminados del organismo. En la juventud, el buen funcionamiento de los órganos de eliminación (principalmente riñones y piel), hacen que los ácidos sean eliminados satisfactoriamente. Pero con el correr de los años, al acentuarse los efectos nocivos de la acidificación en el organismo, estos órganos pierden eficiencia.

Al no poder ser eliminados del organismo, el ácido úrico y otros residuos metabólicos de naturaleza ácida, son retenidos fundamentalmente por el tejido conjuntivo, así como por los huesos y cartílagos del cuerpo, con el objetivo de retirarlos del flujo sanguíneo y poderlos eliminar más adelante. Esto sirve de origen a dolencias tales como: artritis, artrosis, reumatismo, fibromialgia, enfermedades del corazón, de los nervios, ciática, alergias, eccemas, herpes, urticaria, asma, nefritis, hepatitis, cálculos, arteriosclerosis y un estado de enfermedad latente pronto a manifestarse.

Las consecuencias que tiene para la salud una acumulación persistente de residuos o escorias (que el organismo debería eliminar y no puede), son funestas. Según la naturaleza de cada persona, comenzarán a presentarse a corto plazo los primeros síntomas del padecimiento de una u otra enfermedad (signos de alarma), que variarán según cuales sean los tejidos u órganos afectados.

Una alimentación pobre en bases entorpece el normal proceso de combustión en los tejidos celulares, dando lugar a la formación de estos residuos de naturaleza ácida, muchos de los cuales no pueden ser eliminados por la orina. Aportando una alimentación rica en bases y/o disminuyendo el contenido proteico, posibilitamos una eliminación masiva de estos desechos, depurando así el organismo.

Todo esto nos permite comprender que aún una dieta que excluya la carne (vegetariana) puede no ser ideal y puede resultar acidificante si se consumen en exceso: huevos, quesos, legumbres, oleaginosas, cereales refinados, café, té, chocolate, gaseosas y azúcar blanca. En una clásica expresión que oímos de mucha gente, se puede advertir este involuntario pero grave error de concepto. "Pero si como sano; no como carne; como acelga hervida, un poco de queso, fideos, tomo té negro con galletitas y mermelada..." ¡¡¡O sea, todos alimentos acidificantes!!!

Para finalizar, debemos considerar otros perjudiciales ácidos no alimentarios, presentes en nuestra jornada cotidiana y que colaboran con la acidificación corporal. Nos referimos al ácido nicotínico del tabaco, el ácido acetilsalicílico de los analgésicos, el ácido clorhídrico que genera el estrés y los ácidos provenientes del smog y la contaminación ambiental. También debemos tener en cuenta los ácidos generados en la mala función intestinal, a raíz de los procesos de putrefacción y fermentación.

Consejos para una dieta alcalina

Repollo como alcalinizante

Ante todo debemos hacer del comer, un acto consciente. El estrés, las obligaciones y las tensiones, han provocado la transformación de nuestra nutrición en algo mecánico o apenas placentero. Nuestros problemas de salud -que todos arrastramos, como consecuencia de años de errores- nos deben servir como incentivo para que comencemos a modificar nuestros hábitos, prestando atención a qué y cómo comemos.

Tampoco es cuestión de caer en extremismos y andar contabilizando y estudiando cada cosa que llevamos a la boca. Pero sí comenzar a mejorar la calidad de nuestra nutrición y en definitiva la calidad de vida. Atender al equilibrio ácido-básico de nuestro organismo nos permitirá eliminar una gran cantidad de síntomas, muchos de los cuales ya los consideramos normales, de tanto convivir con ellos.

El éxito del cambio de actitud se basa en el gradualismo. Teniendo noción sobre que alimentos son acidificantes y cuales alcalinizantes, es bueno comenzar a modificar la ecuación de nuestra ingesta diaria. Proponerse inicialmente un 2 a 1 (dos partes de alcalinizantes por cada parte de acidificantes) para luego llegar a un óptimo 4 a 1. No tener miedo a exagerar con los alimentos alcalinizantes. Ya vimos que el problema esta dado por el exceso de ácidos. De haber exceso de bases -cosa muy poco probable en organismos recargados de desechos- hay siempre en la sangre grandes cantidades de anhídrido carbónico para neutralizarlos.

También es importante que cada persona adecue la alimentación a su realidad orgánica, social y laboral. Las personas nerviosas, delgadas, friolentas, alérgicas, con dolores articulares, neuralgias, con tendencias a caries, cálculos u osteoporosis; obviamente tendrán mayores necesidades de alcalinización. Así como no todos somos iguales, tampoco todas las épocas del año exigen los mismos nutrientes.

Lo importante es basarnos en el abundante consumo de frutas (de estación y bien maduras) y verduras (crudas, cocinadas al vapor o consumidas con su agua de cocción en forma de sopas). Hacer mucho uso de repollo blanco (crudo), zanahoria, apio, papa, batata, nabos, hojas de ensalada, berenjenas, pepino y tomate. Las algas, por ser verduras marinas, corresponden a este grupo y son muy alcalinizantes debido a su riqueza en minerales básicos (magnesio, calcio, sodio, potasio). Entre las frutas, usar: limón, caqui, cereza, manzana, melón, sandía, naranja, mandarina, pomelo, damasco, ananá, banana, durazno, pera, arándano y uva.

Demás esta decir la importante que es consumir frutas y verduras de cultivo natural o silvestres, dada la mayor acidez que generan los cultivos industriales. Esto puede parecer difícil en las grandes ciudades, pero es bueno insistir en la búsqueda de productores orgánicos que están apareciendo en los cinturones verdes de las urbes.

Usar los cereales menos acidificantes (arroz, trigo sarraceno) o alcalinizantes (quinoa, mijo o cebada). Entre las frutas secas preferir almendras, dátiles, pasas de uva y castañas. Dentro del grupo de legumbres, los porotos blancos, negros y aduki resultan ser los más alcalinizantes. Como endulzante preferir la miel de abejas, stevia o el azúcar mascabo integral.

A nivel hierbas, se destacan como alcalinizantes: el diente de león, la bardana, la ortiga, la congorosa, el incayuyo y el té verde. También hay hierbas de marcado efecto depurativo como el mil hombres, el palo azul, la espina colorada, la ulmaria o la zarzaparrilla.

La macrobiótica tiene muchos alimentos alcalinizantes (tal vez poco difundidos entre nosotros). Nos referimos a la salsa de soja (no pasteurizada), el sésamo, la raíz de bardana, las algas, el poroto aduki (protector de la importante función renal), el té de banchá, la raíz de loto y las ciruelas umeboshi.

Todo esto no quiere decir que debamos dejar totalmente de lado los alimentos "acusados"como acidificantes; simplemente debemos ingerirlos balanceados por los alcalinizantes. Es el caso de las legumbres (lentejas, arvejas, garbanzos, soja, arveja), los cereales clásicos (trigo, avena, centeno), los huevos, el pescado o las semillas oleosas (nueces, maní, pistachos, girasol, aceitunas).

Por último, una recomendación importante. También se ha demostrado que el exceso de alimento es causa de acidificación corpórea. O sea que hay una razón más para que nos nutramos con moderación y al simple efecto de saciar necesidades básicas. Algo difícil de lograr cuando el alimento se convierte en una descarga emocional o, peor aún, en una adicción.

 COMO ALCALINIZAR ALIMENTOS: EL METODO DEL DR. SACK

El sistema se basa en la utilización de Caldo de Repollo (CR), que se obtiene hirviendo una hoja de repollo blanco o verde claro, nunca colorado, en un litro de agua. También puede utilizarse Agua Bicarbonatada (AB) que se prepara diluyendo media cucharadita de bicarbonato de sodio en un litro de agua. El Caldo de Repollo (CR) no altera el sabor de los alimentos. Nunca usar recipientes de aluminio. He aquí las indicaciones para cada elemento:

Leche: Hervir 15' con una hoja de repollo blanco.

Manteca: Remojar el pan de manteca troceado durante 72 hs en CR o AB, cambiando el líquido cada 24 hs.

Ricota: Remojar en CR o AB durante 1 hora.

Quesos duros: Remojar tajadas de 4 cm en CR o AB durante 6 hs.

Dulce de batata: Remojar tajadas de 4 cm en CR durante 3 hs.

Dulce de membrillo: Hervir 15' en CR.

Frutas desecadas y aceitunas: Remojar 6 hs en CR o AB.

Semillas: Remojar sin cáscara 6 hs en CR o AB.

Chocolate: Remojar de 1 a 6 hs según el espesor.

Legumbres secas: Remojar 6 hs en CR o AB, enjuagar y cocinar en agua natural.

Verduras: En caso de acelga o espinaca, cocinar en CR ó en agua con una hoja de repollo, ó remojar 3 horas en AB y cocinar en agua natural.

Papas o batata: Cocinar en CR ó agua con una hoja de repollo. Para freír, remojar una hora en CR o AB. Para el horno, remojar 3 hs en CR o AB.

Cereales y pastas: Cocinar en CR.

Huevos: Remojar con cáscara una hora en CR o AB.

Aceites refinados: Colocar una cucharadita de bicarbonato de sodio en la botella, agitar bien y dejar luego 24 hs en reposo. El bicarbonato neutraliza los vestigios de ácidos y solventes utilizados en la industrialización, formándose en el fondo de la botella un sedimento (la reacción del bicarbonato sobre los ácidos) que no debe ser utilizado.



Extraído de:
Libro “Cuerpo Saludable” - Néstor Palmetti 
Aportado y editado por: Lucas Schab - Kuyen Alimentos Naturales  

Kuyen

Para realizar consultas o solicitar mas información, comuníquese con Lucas Schab.

Volver al menú de Secciones

Lucas también es miembro del Equipo de www.CaminosalSer.com



Comentarios: (nota: se muestran primero los comentarios más recientes)
  1. Ruben Escalante   28-10-2014 15:18hs - país: México
    Que tal Dr.el articulo lo encuentro intresante y me gustaría saber su opinion sobre un Producto que tuviera un pH de 14.3 con Silicio Puro (100% Bioasimilable) y que fuera amable con los tejidos vivas y diluible al 100%.

    Lo invito a que se de una vuelta a por mi Face Book y busque mi Perfil como Agua Alkalina o Agua Alkalina S.A. de C.V. ya que muchos de los comentarios que aqui ponene es de personas que necesitan Alkalinizar su cuerpo para que las celulas trabajen como debe de ser.

    Nos gustaría ayudarlos , quedo a sus finas órdenes

    agua.alkalina1@gmail.com
  2. Jose   02-10-2014 03:08hs - país: España
    Este articulo es muy informativo e interesante, pero me deja con una gran duda: hay muchos datos que apuntan a que el cacao (no el chocolate) es buenisimo para la salud puesto que previene cancer, previene hipertension, enfermedades coronarias, etc. Sin embargo aqui apuntas a que es acidificante... Pueden ser las dos cosas o hay una inconsistencia?
    Agradeceria una aclaracion.
    Gracias,
    Jose
  3. Oscar   19-08-2014 05:57hs - país: Argentina
    se puede mezclar AR limón yacía de cebada y beberlo sobre todo en ayunas? gfracias y esta nota es diamante puro
  4. beatriz   28-07-2014 09:47hs - país: Estados Unidos
    quisiera saber que tan alcalino o acido son los frijoles negros y la quinoa? estoy haciendo esta comida diariamente por dos meses con una manzana y me ha ido divinamente bien, pero quisiera saber su valor en alcalinidad o acides. Muchisimas gracias Bee
  5. Eme   07-07-2014 15:05hs - país: Colombia
    Muy interesante este aporte.No tenia ni idea del tema...pero me llamo mucho la atencion.soy hipertensa y quiero saber si una dieta alcalina mejora la hipertension.
    Graciad por tan valioso artículo.
  6. marcelo   28-06-2014 09:50hs - país: Argentina
    Excelente!!! Muy interesante el articulo. Siempre se aprende algo nuevo y bueno para la salud. Ahora me doy cuenta de lo poco que cuidamos nuestro cuerpo. Recomiendo a los que estén interesados en cambiar su alimentación que vean en you tube Tu Comida te Sana o te Enferma, dos vídeos de Nestor Palmetti, que a mi familia nos abrió los ojos para darnos cuenta lo mal que comemos. Gracias!!!
  7. Magafyba   16-05-2014 01:06hs - país: Ecuador
    YO BAJE MAS DE 60 LIBRAS COMIENDO PROTEINAS VEGETALES. EL TEMA DE LA PROTEINAS Y BAJAR DE PESO ES UN MITO. DE QUE LAS NECESITAS, SI LAS NECESITAS, PERO LAS PROTEINAS VEGETALES SON IGUAL DE BUENAS O MEJOR QUE LAS DE LOS ANIMALES.
    Muchas gracias por el aporte de este articulo. Solo quería hacer un pequeño comentario para Sujaila el Delne y decirle que comprendo su preocupación con el tema de la proteína animal, eso es lo que todos aprendemos o nos lo hacen creer, pero no tengas preocupación una dieta alcalina, vegetariana o estrictamente vegana, es absolutamente eficaz, o aun mucho mas sana y no acidificante que cualquier otra dieta, yo tenia una amiga, que me decía que nunca iba a bajar de peso si no comía proteína animal, y yo BAJE MAS DE 60 LIBRAS siendo casi vegana, Y NO TENGO FLACIDEZ NI NADA DE ESO. LAS PROTEINAS VEGETALES SON DE IGUAL Y MUCHO MAS VALOR BIOLOGICO QUE LAS PROTEINAS DE ORIGEN ANIMAL, las proteínas vegetales son de primera mano, que comen los animales para tener tanto músculo? Asi que te animo a no pensar que las proteínas animales son indispensables. Soloamente informare bien y hay que ser equilibrados y reemplazar poco a poco las proteínas animales a vegetales.
  8. Felipe INFANTES   07-05-2014 02:35hs - país: Perú
    Excelente y detallada información











  9. Minier   11-03-2014 14:03hs - país: Venezuela
    Lo felicito por el articulo, pero me gustaría saber si tiene recetas ya que mi hija de 4 años le diagnosticaron Hipercalciuria Acidosis Tubular Renal y toma Citrato de Potasio al 10,8 %. Pero me gustaría saber recetas para ayudarla en su alimentación. Que Dios lo Bendiga
  10. Orlando   03-03-2014 12:32hs - país: Cuba
    Sin dudas, cuantos criterios me han sido barridos de mi mente muy mal enfocados en cuanto a alimentarse bien, hasta puedo entender lo de la gota y como eliminarla sin necesidad de medicina, muy agradecido que esta información haya aparecido tan instructiva.
  11. maria del valle   23-11-2013 11:25hs - país: Argentina
    hola estoy muy interesada en esta alimentacion ..la estoy poniendo en practica y me hes muy factibl ey saludable ..pero me gustaria saber si no hay un recetario para facilitar a la hora de cocionar y principalmente si existen recetas dulces alcalinas como pasteles de manzana o bizcochuelos
  12. sergio   08-11-2013 08:37hs - país: Argentina
    GRACIAS EXCELENTE EL ARTICULO Y MUY INSTRUCTIVO!!!
  13. Donají   05-11-2013 18:48hs - país: México
    Hola, me parece maravilloso estos estudios, mi hijo pequeño fue diagnosticado con linfoma de hodgkin y a pesar de creer que estaba dando una buena alimentación creo no es así, deseo saber más a cerca de como alcalinizar mi dieta familiar, nos pueden dar ejemplos de recetas diarias, serían muy útiles!! Si tienen otros consejos o más información por favor compartanla!! Muchas gracias y felicidades por su investigación.
  14. sujaila el dehne   05-11-2013 15:41hs - país: Venezuela
    Excelente,gracias por compartir."TENGO UNA INQUIETUD;ESTE TIPO DE ALIMENTACION PARA UNA PERSONA CON SOBREPESO QUE DESEE ADELGAZAR,NO LE SIRVE,YA QUE POR FALTAS DE PROTEINA ANIMAL,LE VA A DAR HAMBRE CONSTANTEMENTE,ADEMAS LE SUMARIA EL PROBLEMA DE LA FLACDEZ,ASI HAGA EJERCCICIO."POR FAVOR SI SON TAN AMABLE ENVIEME UN MODELO DE ALIMENTACION PARA ESTA PERSONA QUE TIENE 20KILOS DE MAS,PARA COMPROBAR SI CON SU PLAN LA PERSONA BAJA DE PESO SIN PASAR HAMBRE Y SIN QUEDAR FLACIDA.."ES POSIBLE ESO¡GRACIAS.
  15. Flavia   05-11-2013 04:06hs - país: Uruguay
    Simplemente gracias muy buena información . Saludos

Te invitamos a ingresar tu comentario, desde la Esencia y el Respeto Mutuo:
Mensaje Especial:
Name:
Tu nombre:
Email:
Tu Email:
Confirma tu Email:
Tu País:
Comentarios:
Tu comentario:

(5000 caracteres disponibles)
- las direcciones web serán automáticamente convertidas en links
- puedes embeber videos de youtube, vimeo, etc.
- no está permitido ingresar publicidad ni comentarios ofensivos
 


Lic. Alejandro Grunstein (Psicólogo U.B.A.)
Psicología Transpersonal, Constelaciones Familiares, Psicoterapia Transpersonal, Psicología Clínica, Ensueño Dirigido, Trabajo de Pareja Interior, Constelaciones Individuales, Psicología Sistémica, Psicología Gestáltica, Psicoterapia Sistémica, Psicoterapia Clínica, Psicoterapia Gestáltica, Autoasistencia Psicológica (Dr. N. Levy), Terapia Primal, Supervisión del Rol del Terapeuta, Supervisión a Lic. en Psicología, Supervisión a Coaches y Counselors, Terapia Transgeneracional...  ver más

Tamara Spivak Gelis - La Reconexion
La Reconexión®, Sanación Reconectiva®, Medicina China Tradicional, Terapias Complementarias, Counseling, Taller de la Nueva Energía, Mentoría Sanación Reconectiva/Reconexión...  ver más

Ana Celia Tarot
Tarot, Tarot RiderWaite, Taller Encontrando tu Diosa...  ver más

Analía Emanuele
Armoniz. Física, Mental y Emocional, La Reconexión®, Sanación Reconectiva®, Sanación a Distancia, Sanación a Niños y Jóvenes...  ver más

Patricia Sanchez - Terapeuta Bioenergética
Sanación Reconectiva®, La Reconexión®, Hridayam, Técnica del Arca, Sat Nam Rasayan®, Terapias Florales, Sanación a Distancia...  ver más

Rita Ferraro
La Reconexión®, Sanación Reconectiva®...  ver más

Gabriela Mara Segui
Armoniz. Física, Mental y Emocional, Terapia Vibracional, Limpieza Energética de Lugares, Consultoría Psicológica, Escritora, Terapia de Sonido, Registros Akáshicos, Técnica en Bioenergía Correctiva...  ver más

Lelia Bassarsky y Gabriel Fauci
Masajes, Masaje a 4 Manos, Biodanza, Reiki Usui...  ver más

Adriana Mainardi
Registros Akáshicos, Magnified Healing, Cuencos de Cristal, Cuenco Terapia, Símbolos de Luz, Templos de luz, Los 72 Ángeles de la Kabbalah, Conciencia de Amor Floral...  ver más

Silvia Belliard
Meditación, Terapias Florales, Reiki Usui, Símbolos de Luz, Aromaterapia, Radiestesia...  ver más

Más anunciantes:
Directorio de Profesionales y Facilitadores
Cursos a Distancia y Otros Servicios a Distancia
Talleres, Viajes y Eventos

© www.caminosalser.com
Los contenidos de este sitio sólo pueden ser utilizados en forma total sin alteraciones citando al autor/a, citando la URL completa del contenido,  y citando a www.caminosalser.com